domingo, 6 de noviembre de 2016

SELLO DE CALIDAD: IGOLINO SUAVE Y CREMOSO #MOMENTOSIOGOLINO


Madresfera nos ha invitado a realizar un sello de calidad, esta vez, yogures para bebés, IOGOLINO, y nos prometen que son:


  • Suaves y cremosos
  • Ricos en CALCIO y MAGNESIO, necesario para el desarrollo de sus huesos
  • Contienen ZINC que contribuye a la función normal del sistema inmunitario
  • No contienen conservantes ni colorantes de acuerdo a la legislación vigente
  • y lo mejor y mas práctico: NO NECESITAN FRÍO

@laveradonna


He recurrido a mis expertos, es decir mis #minimoi y #petitpois, para darle el visto bueno con su paladar exquisito, a los diferentes sabores que nos han enviado en el pack, así que nuestro sello de calidad, puntuando del uno al cinco, siendo cinco el máximo, decidimos que:




- Variedad de sabores: 5   El pack que hemos recibido, constaba de Iogolino fresa, frambuesa, plátano, melocotón, natural y pera.

- Textura: 3  Por estos lares flipamos con el yougurt al estilo griego, por lo tanto al ser estos un poco mas grumosos ocasionan un poco de rechazo al inicio, en la variedad de bolsita lo notan menos, aunque el producto es el mismo.

- Sabor: 5  los sabores están expectaculares, los de pera y frambuesa sin duda alguna, nuestros favoritos.

- Facilidad de transportar y llevar fuera de casa: 5 Totalmente.  El hecho de no requerir refirgeración es un super plus, ideales para la merienda del cole, llevar al parque, e incluso, en estas semanas que hemos estado de reformas, sin cocina y sin nevera operativa, ha sido el mejor aliado para las meriendas saludables de los peques y nos deleitamos con ricos #MomentosIogolino.



La vero donna

domingo, 4 de septiembre de 2016

Mi niño empieza el cole y no lo estoy deseando

Desde el último día de guarde, mi hijo no hace mas que levantarse y decir: "es que hoy voy al cole", lo hace con candidez e inocencia, confunde cole con guarde, parte del trabajo de las cuidadoras en la guardería, fue hacerles una introducción a esta nueva etapa, incluyendo un día de visita al "cole de mayores".

Fotolia: @childrendrawings

sábado, 20 de agosto de 2016

Juega con tu hijo cuando esté aburrido

Cotilleando por Instagram, conseguí un video de una madre que se había disfrazado para improvisar un cuento con su niña de 4 años, y su bebé de 1, porque la peque le había dicho que estaba aburrida. La niña también se había puesto su vestido de princesa.   

Lo que me sorprendió fueron los comentarios, una actividad tan bonita y espontánea de una madre con sus hijos, inmediatamente fue criticada, los seguidores le decían como, que los niños debían pasar tiempo con otros niños de su edad, que para eso estaban los campamentos, que los padres de hoy teníamos obsesión en que los niños no se aburran, que ellos de niños se iban todo el verano a casa de la abuela a buscarse la vida, etc.

Autor: nd3000

lunes, 8 de agosto de 2016

Mamá no quiero pañal

Y llegó el día en que MiniMoi pronunció las tan deseadas y a la vez temidas palabras, "Mamá no quiero pañal", comienza una nueva etapa de las que pocos hablan, porque todos te cuentan de que han hecho para que los niños decidan dejar el pañal, pero pocos te cuentan las vivencias del proceso.


Autor: didesign

lunes, 25 de julio de 2016

"Ese" bañador posparto

Este año cumplí tres años de ser madre por primera vez, tres años fabulosos con sus tres veranos de maternidad, pero no ha sido hasta este verano que me he dado cuenta de lo difícil que resulta encontrar "ese bañador post parto", que te guste, te siente bien, no se mueva, resista a los embates de los niños, te permita amantar y a perseguirlos por toda la playa o por la piscina, según tu talla o forma corporal, puede ser toda una odisea conseguirlo.


miércoles, 13 de julio de 2016

De compras con gente con Style

Una de las cosas que las madres solemos agradecer inmensamente, es tiempo para nosotras, en mi caso la bimaternidad me deja poco espacio para esas escapadas de relax aunque sea por muy pocas horas. Por eso cuando madresfera me invitó a un desayuno blogger con gente con style, no me lo pensé y acudí encantada de la vida. 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Que no salga gay

La semana pasada me decía un amigo, "los refugiados ya no son bienvenidos en Madrid, han quitado el cartel"... No me sorprendió en lo absoluto, y le dije, ¿Ya pusieron la bandera del orgullo gay?, si, una de colorines, creo que le había arruinado el chiste.

Autor: Barbara Helgason

jueves, 28 de abril de 2016

Temporada de zapatitos de bebé

Llega la primavera, temporada de zapatitos de bebé, porque muchos de nuestros pequeños comienzan a gatear y a caminar, y con esto, nuestras dudas sobre que tipo de calzado pueden utilizar, las recomendaciones del fisio, las opiniones de los cuñados, y las imposiciones de los abuelos.



Una vez una señora me dijo que debía ponerle zapatos a mi niño porque andar descalzo deformaba los pies.  Con semejante aseveración, no me quedó otra que investigar sobre el tema, afortunadamente la buena mujer se equivocaba, porque yo estaba a punto de recriminarle al creador/evolución/teoria del big bang, por qué rayos no habíamos nacido con zapatos.

Como #MiniMoi comenzó a gatear durante la primavera, en la guardería me pidieron que le llevara con zapatitos para que no se maltratara los pies en el jardín que tenia arena y piedritas. Comenzó así la búsqueda que parecía inalcanzable, mi niño utilizaba la talla 19 y no encontrábamos en ningún sitio ese número, lección aprendida, hay ciertos artículos que es mejor comprar al inicio de la temporada, incluso con mayor antelación, uno de ellos son los zapatitos de bebé.

Luego de recorrer zapaterias de muchos centros comerciales y todo el centro de Madrid, conseguimos en el Corte Ingles del Xanadú, unas zapatillas con una suela de plástico muy delgadito, y con unos puntitos que servían de agarre antirresbalante.  Es importante que la suela sea muy finita porque ellos necesitan las sensaciones al pisar, con una suela gruesa se pierde, mas que el pie no se mueve con libertad, incluso son mas cómodos para gatear.

Yo se los ponía porque si quería ponerse de pie esto le daba agarre y no se caía, en verano descalzo. Solo le poníamos zapatitos si íbamos a un cumple, a un lugar que quería que fuese mono, o que el piso no estuviese limpio, por ejemplo un restaurante, la plaza, pero en la playa, parque, piscina, casa, incluso casa de amigos siempre sin zapatos

#MiniMoi tiene mucha seguridad al caminar y parte de esto se lo atribuyo a la confianza adquirida caminando descalzo.

Cuando comenzó a andar con soltura ya era otoño, me regalaron unos Biomecanics, lo que mas me gusta es el refuerzo punta y talón, ideal si están en el parque o utilizando una moto, porque se protegen de golpes los deditos, ademas que el zapato dura mucho mas y no se pone feo al restregar el pie en el piso, cosa que hacen frecuentemente con los correpasillos, motos y triciclos. Otra marca que utilizamos y nos gustó mucho,  es Geox, aunque sea un modelo con cordones tienen un cierre lateral que permite abrir y cerrar el zapatito con facilidad, ideal para las botitas de invierno.

De resto en casa descalzo todo lo que se pueda, me preocupaba que pudiese enfermar, pero luego leí, que los catarros no estan relacionados por andar descalzos, así que #MiniMoi parece Mowgli y anda feliz sin zapatos todo el tiempo, costumbre que se acrecienta cuando comienza la temporada de parque de bolas. Por si acaso y hace frío, tengo siempre un par de calcetines calentitos a mano.


La vero donna

miércoles, 27 de abril de 2016

Sello de calidad: Probamos Naturnes de Nestlé


Hace 7 días, recibimos en casa un paquete con las nuevas bolsitas Naturnes e Igolino de Nestlé. Los hemos probado y hoy os cuento nuestra experiencia.


sábado, 23 de abril de 2016

Confieso que me he comido un chocolate!!!

Tengo un recuerdo recursivo en mi memoria, y es el de mi madre con la boca llena tratando de tragar algo rápidamente en la cocina, fueron varias ocasiones en que fue pillada in fraganti, pero la pose era la misma, seguida de una naturalidad pasmosa, pero nunca le escuché decir "confieso que me he comido un chocolate".


En aquel entonces sabía que mi madre estaba comiendo, pero siempre me pregunté por qué aquella mujer que era dueña y señora del hogar, con total acceso a la despensa 24 horas, tenía que esconderse para comer. La respuesta llegó con mi maternidad, ¡hay que ser madre para entender ciertas cosas!.

Hace unos días, mis niveles de paciencia estaban por los suelos, tenía la imperiosa necesidad de salir corriendo, pero mi #PetitPois como su hermano es muy demandante. Esa situación sumada a que su padre tiene días en que prefiere la horca antes de quedarse con los niños en casa, en el parque puede tirarse solo el día si se lo piden, pero diez minutos con ellos en el salón es como someterle a la silla eléctrica, pues el resultado es catastrófico, días, semanas o incluso meses en que no puedo desconectar y en los que mis fines de semana pasan a ser un vulgar dia de semana normal y corriente, donde no he podido cambiar el chip y estoy a punto de estallar.

Para esos días críticos, he decidido tener  buen resguardo una tableta de chocolate, así que cuando el estress y la locura se pasan tres pueblos, antes de tomarme la pastillita de orfidial que me recetó mi medico de cabecera, prefiero estimular la seretonina de mi cerebro, lastima que el chocolate tiene azúcar y yo soy una yonkie del chocolate, de no ser por eso, sería el estimulante perfecto, y como quien se fuma un cigarrito, yo recurriría gustosa diariamente, a tan poco saludable hábito.

Así que: "Confieso que me he comido un chocolate", pero me lo he comido como lo hacía mi madre, a escondidas en el baño.  Dejé a #PetitPois con su padre que veía una película, mientras #MiniMoi correteaba  y gritaba como poseso por el salón, una vez en la cocina, miré ese armario, ese que guardaba ese tesoro marrón, lo cogí rápidamente, corrí y me encerré en el baño.  Los primeros tres cuadritos me supieron a gloria, el cuarto me regresó a la normalidad, cuando me disponía a saborear el quinto escucho: "maaaaamiiiiii, ¿dónde estás?".   Afortunadamente el chocolate había hecho su trabajo y yo había respirado profundamente unas veinte veces, pero en eso me descubrí antes de responderle comiendo rápidamente unos tres cuadritos mas a la vez y tratando de tragarlos y recordé a mi madre, debo haber tenido la misma cara, y la respuesta a mi peque sobre ¿qué haces mami por qué no me abrías la puerta?, fue tan descarada como las que ella nos dirigía.

Tuve la tentación de compartir mi botín, pero eran como las diez de la noche, evito que mis niños coman dulces por la noche, por salud y por la hiperactividad que les provocan, pero esta vez desistí por el deseo egoísta de disfrutar por completo aquella barra de chocolate y porque no quería caer en una discusión con el padre de la criatura sobre los buenos hábitos alimenticios del niño y míos, porque el rol paternal se le subiría a la cabeza.

Así, que confieso que me he comido un chocolate... a escondidas, y  lo volveré a hacer, aunque por salud lo evitaré, por placer lo buscaré, porque la sensación de libertad, de respiro y de tranquilidad que me da, aunque sea por menos de cinco minutos, vale la pena el escaqueo. A ver si encuentro algo que estimule las hormonas de la tranquilidad y la felicidad y no tenga tanto azúcar, pero de momento, me vale.






La vero donna